Expedición a la Tierra, de Arthur C. Clarke

Reseña

expedición a la tierra arthur c clarke reseña las islas del tesoro

Portada de la edición de bolsillo en la colección Quinteto.

Hacía bastante tiempo que no me acercaba a ninguna historia del género de la ciencia ficción, ficción de anticipación o ficción científica, como más os guste. Hace unas semanas me dispuse a leer la colección de relatos que hoy voy a reseñar, Expedición a la Tierra, del autor británico Arthur C. Clarke. El volumen, publicado originalmente en 1963, recoge once relatos de ciencia ficción, la mayor parte de ellos publicados anteriormente en revistas especializadas.

Sinopsis

En «La segunda aurora» se nos presenta una raza inteligente no humana cuyo rasgo principal es haber desarrollado hasta límites extremos sus capacidades intelectuales abstractas –en especial la telepatía- pero que, sin embargo, carecen de toda habilidad mecánica. Su dominio de la comunicación telequinética es tal que han desarrollado un arma psíquica tan potente que ha llegado a asustarles, por la posibilidad de que suponga la destrucción de su especie. Cuando esta raza entre en contacto con otra especie –que nos recuerda a la humana-, una segunda aurora empieza para ellos.

El segundo relato «¡Si te olvidase, oh Tierra!» es una breve narración que nos presenta a un niño y a su padre observando desde la Luna una Tierra devastada por la energía atómica y soñando con el día en que las venideras generaciones humanas podrán regresar al planeta madre.

En «Tensión extrema», el tercer cuento del volumen, los dos ocupantes de una nave interestelar tendrán que lidiar con una situación realmente extrema: el oxígeno disponible en la nave no es suficiente para que los dos lleguen vivos a su destino. ¿Sería suficiente para que uno de ellos lo hiciera?

El cuarto relato es el que da título al volumen, «Expedición a la Tierra», aunque eso no ha sido así en todas las ediciones, como nos explica el artículo sobre el relato de la Wikipedia en inglés. En él, la especie inteligente que habita Venus se interesa por la historia de la extinta raza humana que habitó la vecina Tierra. El descubrimiento de una bobina de cine, salvada por los últimos humanos, abrirá perspectivas sorprendentes sobre la realidad terrestre a los científicos venusianos.

«Superioridad» se sitúa en un futuro en que la guerra tiene por escenario el universo entero. En este marco, un oficial derrotado redacta un informe en el que explica por qué la superioridad armamentística de su ejército ha sido justamente el motivo de su derrota.

En «Némesis», un líder que ha conducido a la humanidad a una guerra total que está a punto de perder diseña un plan para dormir durante cien años y poder volver en un momento en que sus crímenes hayan sido olvidados, de manera que pueda volver a intentar sus planes de dominación. Sin embargo, no cuenta con que sus planes pueden torcerse de manera que su sueño le lleve a un tiempo muy diferente.

«Juego del escondite», séptima pieza de la colección, nos cuenta cómo juegan al gato y al ratón sobre la superficie de un pequeño satélite un hombre solo y la nave que lo persigue por el espacio.

«Encuentro en la Aurora», uno de los relatos más logrados del volumen, relata la llegada de una nave tripulada por un grupo de científicos a un remoto planeta en que parece haber vida inteligente. Cuando entren en contacto con los nativos, comprobarán asombrados que se trata de una especie que no pueden dudar en considerar humana.

«Lo imprevisto», a través de una serie de mensajes escritos intercambiados por dirigentes del planeta Marte, revela que estos siguen muy de cerca los avances tecnológicos de los terrícolas y están dispuestos a pararlos en cuanto supongan un peligro para ellos.

«Herencia» es un cuento breve que se pregunta hasta qué punto el destino es individual o puede formar parte de la herencia que dejemos a nuestros hijos.

Por último, el relato que cierra la colección, «El centinela», sin duda el más célebre de todos, por haber sido el embrión de 2001: una odisea del espacio, la película de 1968 de Stanley Kubrick. Clarke participó en la escritura del guion de la película y, a partir de este, compuso la novela con el mismo título que la película, 2001: A Space Odissey, y publicada poco después del estreno de la misma. El relato original incluido en este volumen está en el origen del segmento de la película que tiene que ver con el ya célebre monolito. En el cuento, una expedición de geólogos –o mejor dicho, selenólogos, como aclara el propio protagonista- en misión de estudio de la geografía de la Luna, quedarán atónitos al descubrir sobre la superficie del satélite una estructura que es a todas luces obra de una especie inteligente.

2001 una odisea en el espacio el centinela arthur c clarke reseña el centinela monolito las islas del tesoro

Fotograma de la película 2001: una odisea en el espacio en que los astronautas entran en contacto con el monolito de la Luna.

Como observaréis al leer las sinopsis de cada uno de los relatos incluidos en este volumen, son varios los temas que aborda Arthur C. Clarke en él. Personalmente, me parece que tal vez si hay uno que predomina y que es reconocible en la gran mayoría de ellos es el humanismo característico de la obra del autor británico. Con humanismo me refiero a su preocupación, palpable en muchas de sus obras, por el futuro de la Humanidad, por el ser humano como especie y por su relación con su hogar, la Tierra. Esta preocupación es evidente en un relato como «¡Si te olvidase, oh Tierra!», pero también en muchos de los demás. En «Segunda aurora», el retrato de esa especie que ha desarrollado sus capacidades psíquicas hasta el punto de poner en riesgo su propia existencia parece el negativo de la especie humana, que ha desarrollado por contra su capacidad técnica hasta el límite de su propia destrucción, a través del armamento nuclear. También en «Expedición a la Tierra» palpita esa desazón por la posibilidad de que la especie humana desaparezca, concretada en este caso a través de una historia sobre la imagen –naturalmente distorsionada- que otras especies inteligentes podrían hacerse sobre nosotros. El humanismo de Clarke es también, claro, ecologismo, pues se centra en la relación de la especie con su hogar nativo, y le preocupa la fragilidad del equilibrio entre ambos: la posibilidad de que el hombre destruya su hábitat, como en «¡Si te olvidase, oh Tierra!», o de que sea el hábitat quien acabe acarreando la desaparición de la Humanidad, como en «Expedición a la Tierra», relato en que una glaciación acaba con la presencia humana sobre el planeta.

La posibilidad del contacto con otras especies inteligentes de origen extraterrestre es otro de los temas que aparecen en varias ocasiones en la colección. Como ya vimos, el contacto entre distintas especies inteligentes aparece ya en «Segunda aurora», el cuento que inaugura Expedición a la Tierra. En él Clarke reflexiona sobre la manera en que el contacto entre especies inteligentes que han evolucionado según patrones de desarrollo muy distintos puede influir y enriquecer a cada una de ellas. El tema está presente asimismo en otros relatos, como «Lo imprevisto», ahora desde una perspectiva no tan amistosa sino más bien todo lo contrario: aquí se aventura la posibilidad de que unas especies inteligentes puedan sentirse amenazadas por otras, y lo que puedan hacer para detener el desarrollo tecnológicas de aquellas.

Sin duda en es el cuento que cierra el libro, «El centinela», donde más matices adquiere el tema del contacto entre el hombre y otras posibles especies inteligentes presentes en el Universo. A diferencia de otros relatos que parten de escenarios en que el hombre, en un momento histórico futuro, ya ha entrado en contacto con esas otras especies, «El centinela» parte de una realidad que es poco más o menos la nuestra: la del ser humano que ha comenzado a explorar el espacio, pero que aún se siente solo en él. En este contexto, la aparición del monolito en la Luna, que necesariamente debe ser obra de una inteligencia extraterrestre, se impone como una presencia hasta cierto punto ominosa, con claros ecos de la obra de Lovecraft:

Soy incapaz de mirar la vía Láctea sin preguntarme de cuál de aquellas compactas nubes de estrellas vendrán los emisarios. Si me perdonáis un símil tan prosaico, diré que hemos roto el cristal de la alarma de bomberos y no nos queda más que hacer sino esperar.

El tema de la entrada en contacto del hombre con especies inteligentes más desarrolladas intelectual y tecnológicamente es recurrente en la obra de Clarke, como se muestra en la serie de RamaCita con rama (1972), Rama II (1989), El jardín de Rama (1991) y Rama revelada (1993)- o en esa pequeña joya que es la novela El fin de la infancia (1953).

En resumen, Expedición a la Tierra es en mi opinión una puerta de acceso ideal a la obra de Arthur C. Clarke, y muy recomendable también para aquellos que tal vez no se han adentrado en el terreno de la ciencia ficción. No dejéis pasar la oportunidad de leerlo.

Si te ha interesado esta reseña, compártela en las redes sociales con los botones que encontrarás más abajo o deja un comentario. ¡Gracias!

FICHA

Autor: Arthur C. Clarke

Título: Expedición a la Tierra

Editorial: Edhasa

Traductor: Eduardo Salades

Año: 2010 (ed. original: 1953)

ISNB: 9788497111362

Nº de páginas: 317

Anuncios

2 comentarios en “Expedición a la Tierra, de Arthur C. Clarke

  1. No he leído nada de este autor, así que al ser un libro de relatos creo que “Expedición a la Tierra” puede ser una buena manera de acercarse a él. Por otro lado siempre he pensado que la buena ciencia ficción, la que no se pierde en detalles técnicos ni efectistas, es la que reflexiona sobre el ser humano a partir de la creación de un artefacto sorprendente o de un futuro que sirva como reflejo distorsionado que muestra y amplifica los defectos del presente.

    Le gusta a 1 persona

    • Totalmente de acuerdo. En este sentido, Clarke puede muy bien gustar a aquellos que tal vez no se han acercado a la ciencia ficción por miedo a los aspectos más llamativos de lo que llaman la ciencia ficción hard, con más énfasis en los aspectos tecnológicos y puramente científicos, o a las distopías cyberpunk tipo Philip K. Dick.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s